Marzo
29
Alicia en su país de las maravillas sueña que baila entre príncipes y doncellas. Aún ella desea no despertar de aquel idilio. Recibe dentro de esos delirios la dicha de ser ella misma, su egocentrismo hace que todo gire alrededor suyo. Los príncipes y las doncellas son su séquito. Ella misma es una reina.

Dentro de su vida real desea ser querida. Perdió a su madre a temprana edad por obras del destino. Dicen que la vida está marcada por hechos. En ella la separación de su madre la señaló. Desea y busca alguien que llene aquél vacío. El psicoanálisis haría delicias con ella, evocando conflictos no resueltos que quien sabe busquen respuestas a las preguntas que pueblan su pueril mente.
¿Por qué me gusta ella?, ¿será que su trato afable y maternal es lo que busco? ¿un reemplazo de madre?. Las preguntas la asaltan por la noche, en aquella etapa límbica como suele ser el duermevela.
La adolescencia es una etapa difícil. Los libros de autoayuda que pueblan su pequeña biblioteca se lo hacen saber. Le instruyen que los gustos afectivos que ella presenta suelen ser “normales” a esta edad, lo que disminuye la tensión que suele afectarle. No se imagina conviviendo con una chica 20 años, o celebrar unas bodas de plata con ella misma. Racionaliza los pensamientos, justificando la búsqueda materna por el gusto de ella.
Racionalización, desplazamiento, quien sabe que mecanismos de defensa utilice su párvula conciencia, en realidad ella se siente diferente. No es como todas se dice, ella es especial. Sabe que la soledad le acompañará siempre. Que la vida para personas similares nunca será feliz se repite mientras un par de lágrimas descienden por sus rosadas mejillas danzando a la melodía de unas Confesiones de Invierno.
¿Por qué me gusta ella?, ¿será que su trato afable y maternal es lo que busco? ¿un reemplazo de madre?. Las preguntas la asaltan por la noche, en aquella etapa límbica como suele ser el duermevela.
La adolescencia es una etapa difícil. Los libros de autoayuda que pueblan su pequeña biblioteca se lo hacen saber. Le instruyen que los gustos afectivos que ella presenta suelen ser “normales” a esta edad, lo que disminuye la tensión que suele afectarle. No se imagina conviviendo con una chica 20 años, o celebrar unas bodas de plata con ella misma. Racionaliza los pensamientos, justificando la búsqueda materna por el gusto de ella.
Racionalización, desplazamiento, quien sabe que mecanismos de defensa utilice su párvula conciencia, en realidad ella se siente diferente. No es como todas se dice, ella es especial. Sabe que la soledad le acompañará siempre. Que la vida para personas similares nunca será feliz se repite mientras un par de lágrimas descienden por sus rosadas mejillas danzando a la melodía de unas Confesiones de Invierno.

29 Marzo 2006, 12:26
me ha conmovido lo que escribiste. amo a alicia, y soy en parte como ella, creo que todos lo somos.
29 Marzo 2006, 14:16
Todos tenemos un poco de egocentricos, melancolicos, y tristes... y con alguna historia detrás de ello.
29 Marzo 2006, 18:01
Mira, te soy sincera, nunca me gustó Alicia en el pais de las maravillas, no le encontraba la gracia, nunca lei el libro, ni vi la historia, pero no me llama la atencion. Sin embargo debo reconocer, que lo que escribiste me encanto!... Por un lado me siento igual que ella.
Beso apple y abrazo beatle*
En el campo hago llorar a mi guitarra, con un solo interminable...
30 Marzo 2006, 01:40
Otra vez impresionado por tu blog, te agrege en mis links espero no te moeste saludos desde Canada
09 Abril 2006, 17:35
Te agregué a mis links... Please!!! Get back!!!!
Un beso apple y un abrazo beatle*
18 Abril 2006, 15:05
Lewis Carrol era el autor predilecto de Lennon. I am the walrus se inspira de cierta manera en un cuento de él. Me alegra encontrar alguien más que disfrute de Los Beatles; te invito a pasarte por mi blog que acaba de nacer justo por un viaje a Abbey Road. Suerte
http://desdeotraparte.blogspot.com/
28 Marzo 2007, 20:17
que sentimiento tan femenino, solo, sincero y triste.. pero tambien muy lindo.