Diciembre
14
El reloj indicaba que faltaba poco para empezar un nuevo día. Y él aún enrumbaba sus pasos por las iluminadas calles de su ciudad. El frío de la noche no era óbice para su entusiasmo; hoy puede ser el día – se repetía. Y con aquél pensamiento se dirigía a examinar aquél lugar poblado por aquellos que gustan de la noche para realizar lo que de día no lo podrían hacer.

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